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FEBRERO 2009
Transcribo carta a un amigo que se quejaba amargamente por la pobreza y miseria que hay en el mundo, sobre todo en Africa en donde fotos dramáticas y desgarradoras de infantes esqueléticos y agonizantes conmueven nuestro corazón de una manera realmente dolorosa.
Ante esta realidad nos preguntamos si es ético pensar en la prosperidad de la Iglesia y sus miembros.
La Biblia habla claramente que Dios desea la propsperidad de sus siervos y de sus hijos. Y Claramernte dice que hay que buscar primeramente el Reino de Dios y su Justicia y todas las demas cosas nos seran añadidas.
La Miseria y pobreza de algúnos pueblos está condicionada a la Ignorancia de Dios ya que como nos dice Romanos esto trae como consecuencia, la regresión en lo moral, espiritual y forzozamente lo material y económico.
Hombres sin Dios y sin instrucción en el hogar acerca de la justicia, misericordia, equidad y amor por nuestros semejantes, indefectiblemente se convertiran en líderes y dirigentes corruptos, explotadores y sin ningúna sensibilidad humanitaria, lo cual conduce al enriquecimiento desproporcionado de minorías ávidas de la ambicióny la explotación del hombre por el hombre.
El secreto para una abundante prosperidad del cristiano incluyendo desde luego de pastores y líderes, es que nuestro corazón se encuentre libre de codicia y de amargura, porque esta última bloquea la gracia de dios en nuestra vida.
San Pablo despues de Cristo debe ser nuestro ejemplo pues a el no lo asustaba ni la escasez ni la abundancia, porque éstos parámetros no eran lo principal en su vida.
A Continuación cito a San Pablo en su Carta a los Filipenses para que nos ilustre al respecto. CITA: Flp 4:10 En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro interés por mí; ciertamente lo teníais, pero os faltaba la oportunidad para manifestarlo.
Flp 4:11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
Flp 4:12 Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
Flp 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Flp 4:14 Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación.
Flp 4:15 Y sabéis también vosotros, filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia,[14] ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir,[15] sino vosotros únicamente,
Flp 4:16 pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.[16]
Flp 4:17 No es que busque donativos, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta.
Flp 4:18 Pero todo lo he recibido[17] y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.[18]
Flp 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
San Pablo nos dice que sabe disfrutar de la abundancia y no lo asusta la escasez, y ademas inequívocamente señala que el que siembra en el reino obtendrá fruto abundante, no solo en los espiritual sino en lo material.
Dr. Rafael Ugarte Pastor Agua Viva de Delicias.
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